
HONDURAS Y GUATEMALA: UN SOLO TERRITORIO ADUANERO
Hace más de 50 años que la región centroamericana busca la integración económica, un proceso en el que Guatemala y Honduras se convirtieron en pioneros al entrar en vigor hoy un acuerdo que los convierte en un solo territorio aduanero para buscar nuevas oportunidades comerciales en mercados como el europeo.
El 13 de mayo entró en vigencia el Protocolo Habilitante aprobado por los Congresos de los dos países después de que fuera depositado en la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) el pasado 4 de mayo, un punto y seguido a unas negociaciones que empezaron en 2014.
Con la unión aduanera entre Guatemala y Honduras, un proceso que se erige como un renovado impulso a la integración de la región, se consolida un territorio atractivo para inversionistas locales, regionales y extranjeros al constituir el 44 % de la superficie de Centroamérica, el 53 % de la población y el 35 % del PIB.
Guatemala y Honduras, dos países cuya balanza comercial anual supera los 1.000 millones de dólares, buscarán convertirse en un motor de crecimiento en Centroamérica intensificando y profundizando en las relaciones comerciales, identificando encaminamientos productivos, generando nuevos negocios y estableciéndose como un único mercado turístico.
EJEMPLO A REPLICAR
Esta fusión, dijo la secretaria general de la Sieca, Carmen Gisela Vergara, "no es un proceso diferenciado de la integración centroamericana", sino que es un ejemplo para que los demás países (El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá) afiancen su visión de una zona "sin fronteras" comerciales y llena de "oportunidades".
Cálculos oficiales señalan que la unión aduanera podría suponer un crecimiento del 1 % para cada país, pero esta cifra podía aumentar con mercados como la Unión Europea, que representa más de 500 millones de personas y con el que existe un tratado de comercio que hay que aprovechar.
Centroamérica y la Unión Europea (UE) suscribieron un Acuerdo de Asociación (AdA) en 2012, pero el componente comercial requiere de la unión aduanera de los centroamericanos para poder aprovecharse a plenitud, mientras los de diálogo político y cooperación avanzan.
